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lunes, 8 de agosto de 2016

Mi nueva santa y puta

Camino sin mirar por demasiado tiempo
las huellas que decido dejar en mi inconsciente,
como desde un detrás amurallado y solo
derribo con mis pies el eco de tus jaulas.

Nuevas voces me trepan los ojos, la cadencia
de mis horas si laten de un cariño su nombre;
nuevas como la nieve que todavía ignora
de qué se trata el polvo que cubre mi cansancio.

Supongo que tú sigues llorando en tu papel
el peso del pasado que aún no ha conseguido
encontrar algo nuevo qué decir.

Y yo que me sacudo de todos la visión
por limpiarme los modos de restos vanos, sucios
antes que ella regrese, mi nueva santa y puta.