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jueves, 25 de agosto de 2016

Bracear a solas sin reposo


Muchas veces parece que el esfuerzo empleado
en bracear a solas sin nada de reposo
solamente culmina en más y más agobio,
y es entonces que muchos se vuelcan por un alto.

Los pocos, sempiternos tozudos, sin embargo
se enarbolan en guerra, cada cual a su modo
contra toda esa carga que llevan en los hombros
y que de otros idiotas sin consulta heredaron.

Por constancia y firmeza, por dar siempre la cara
es costumbre del fiel curarse los estigmas,
y aunque quizás herido, siempre termina entero.

Como todos, sintió sin sombras las patrañas;
como algunos, torció el rumbo de su risa;
y al decir soledad se burló hasta del tiempo.