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lunes, 16 de mayo de 2016

74. A ella


Endurecido el vientre y grande el corazón
motivos de mi sed y de mi anhelo,
de mis ojos queriendo descubrir ese velo
que tu cuerpo le ofrece a mi razón.

Yo la potencia roja que reclama
la tibia desnudez alzando vuelo
del estuche que portas, granizo azul del cielo,
y tú el acto por siempre, el ardor y la llama.

Frente a mí, hecha viaducto sin final
te quiero y te preciso de mis viajes
la marca y cicatriz de eterno manantial.

Conmigo y desde mí, bautizando lenguajes
te porto en el ahora del presente
que nos toma y aleja de la gente.