Printfriendly

jueves, 3 de marzo de 2016

Después de escudriñar poemas en tu pelo

Después de escudriñar poemas en tu pelo
deslizo lo que soy - boca que lame y vive -
hacia el perfume arcano de tu vientre de bronce,
sopesando el latido que tiembla entre tus labios.

Me pierdo y me estremezco en tu cintura
que puede con mis ansias y me olvida
del reto de los dioses, de la sed de los brutos,
de todo lo vulgar que implica la tristeza.

Desnudo de los otros
sin que el deseo pueda enturbiarme el cariño
te recorro si pausas las grietas en la piel.

Desnuda de las otras
sin que precises poses me cuidas  y me odias
y te dejas saber y ríes... por los dos.