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martes, 9 de febrero de 2016

Nueve de Febrero


Algunos vienen abusando de la trama
de andar quebrados en el alma y en el cuerpo.
Haciendo un triste festival de sus dolores
apenas pueden soportar ese veneno
horrible y cruel que algunos doctos llaman risa,
preciada sal que viene a ser más que un obsequio.
Los siento cerca, con la bilis hasta el asco
que tengo y porto por no ser uno de ellos
sabiendo atienden cada forma de mis ojos
latiendo turbios la torpeza de mis dedos.

¿Sabrías tú de mi regalo que te sufre
-"en vida-hermana"- rodeado por un pueblo
que huele a lástima, cansado de sus sombras,
tan harto y flaco de discursos "de los buenos"
que todo es falsa devoción a la grandeza
del grito inútil que refieren los libertos
cagados todos por faroles, por mil fotos
de barrio puto corrompido por el tiempo
conmigo ahí, solito y firme en mi locura
que sabe fuiste al otro lado y que me quiebro?

Ya ves, no admiten, no permiten que me apoye
en alguien cierto, en tu piel, en nuestros besos.
Me queda el La, la cuerda aquella que ya dije
alguna vez en un poema sin un metro...
y el modo azul que reconoce su principio
de labios rotos, de enfrentarme a los espejos
con sed y todos los demás en "no contesta".
Al fin la luna desplazando al sol abyecto
dirá tu nombre de leona consagrada,
así vendrás hasta mis claves y mi pelo.