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domingo, 17 de enero de 2016

Amor precioso



Si tengo cerca de mis manos y mirándome
los ojos núbiles de un par de doctas damas
jugando al tiempo de la trampa y de la fuga.
Si asumo el riesgo de  no hablar de mis escalas
hiriendo al sol con tanto fa que no respiro
por ser de mí la explicación de una escafandra.
¿Sería justo que me rompan las rodillas
se burlen siempre  de mi grito sin garganta
y llamen "pobre y carenciado" a mi discurso?
¿Sería grave que mi voz llegue a tu casa?

Verás, me aprieta la certeza de los ritmos
que saben sé de los demonios y sus prisas,
me muerden bajo los colmillos esmaltados
de mucho ciervo festejando mis caídas
contigo lejos de mis fauces o mi boca,
quizás también desconociendo que los días
se hicieron eco de este daño de tu ausencia
y todo es puño por tu nombre en mis esquinas;
-de pronto entiendo que pudiera ser un sueño
y entonces duele estar despierto sin ti, Vida.

Oh Roma pura - sé que escuchas y que sientes -
me digo el verbo que te nombra, que te dije,
y lloro el mío que callaste en tu partida.
La flaca parca, corazón, torpe fetiche
me quiere cerca, me pregunto y no razono
sus quiebres rudos, sus preciosos cortes firmes.
Me burlo entero, le resiste mi sonrisa,
mi furia insana, que tu sabes inasible,
y el filo esbelto de tus labios en mi pecho.
Amor precioso, tú me sabes... "el que embiste".