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domingo, 17 de enero de 2016

Carta


Algo había en esos títulos de la vida después de la muerte y todas esas teorías, algo. Me comenzó a llamar la atención más marcadamente cuando lo de la biblia y esa prohibición de consultar a adivinos. En la segunda marcación, disculpame la terminología, me vino lo del enamoramiento, por supuesto y, antes o al medio, ese hijo del rey hindú que se enamoró de una de las esposas de su padre y que menos mal el viejo se la cedió porque si no se moría, pero se moría de verdá, te juro, está escrita la historia, no te lo invento.

Ahora, también en su momento he fantaseado un poco menos cuerdamente que lo normal. Por ejemplo, fingí ser una tía que le escribía a un tío, un tío gay que le escribe a su pareja y, extrema situación, un cuate que le escribe a su madre que ha fallecido, grave, grave. ¿Dónde termina la locura y dónde comienza la cordura, o cuál es la distancia entre una situación y otra? Hubo un compositor que comenzó a escribir una seguidilla de piezas que titulaba "canción de los niños muertos". Vos ahora ya sabrás la verdadera historia, por qué la mujer le exigió abandone eso.

Yo te estaba pensando el otro día, como siempre, sin querer - no sé si recordarás cómo son las cosas en este plano -, y me acordé que te referías a mi relación con Escocia con un "usted y su amigo". Fue a media mañana, a mitad de semana. Me miré el pulso, firme, asquerosamente firme, escandalosamente firme. Justo pasábamos por un súper, así que le dije a Marcus que se estacione. Me bajé y me compré un etiqueta verde, por el color esperanza, ¿vio? Lo demás fue esperar entre ahogo, tensiones, desahogos, tensiones y ciclos así, incluyendo decepciones.

Ahora, todo este panorama -realmente me hace gracia pensar en cómo tomarás esto desde donde estás- pudiera ser un tanto sencillo salvo por un detalle tecnológico: el wsp. O sea, supongo que en la eternidad el calendario es un recuerdo pasajero, una idea, un concepto vivenciado. Pero aquí, y sobre todo en mi literatura, la mía propia, digo, donde "calendario" y "almanaque" son palabros mayores, imaginame buscándote en la lista de contactos y fijándome en la fecha de tu última conexión, ¿ah? Incluso marca la hora, Vida. Lagrimeo detrás de mis gafas de sol. Marcus no sabe qué hacer, sigue manejando.

No sé, Vida. Como puse en mi estado, "lo mío ya no sé si es fe o tozudez". Pero si lo de Lázaro está escrito - y hay un montón de casos más -, y si dejé el cilindro, y si siendo acuariano terminé una carrera técnica en el plazo establecido, ¿acaso hay imposibles? By the way, ¿tacordás la noche que bailamos en la sala? ¿No te dan ganas de volver de algún modo y repetir la escena? Prometo enseñarte la técnica de "paso doble" y la cadencia de la guarania. Ahora te dejo, sé, enteramente sé que vamos a lograrlo.