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viernes, 25 de diciembre de 2015

A la que viene a mí...


Ahora que me faltan sonidos que describan
todo lo que deshice por levantar mis muros
y me sobran silencios como vinos maduros
a los que sólo a solas pocos ojos arriban.

Ahora que no pesa que de mí sobrevivan
junto con mis canciones los verbos y conjuros
paridos por mi boca cuando entreví futuros
dejando que mis manos te sueñen y te escriban.

Mejor me vas pensando, intuyendo lo cierto
de mi sangre y mis huesos que siempre se entrenaron
en esto de esperarte detrás de cada muerte.

Mejor me otorgas algo de luz al descubierto
que en mi pecho hace frío de tanto lo sangraron
y ya me cuesta ser quien siempre se divierte.