Printfriendly

jueves, 19 de noviembre de 2015

El peso del afecto

Comienzo y rompo con mi frente la muralla
que luego borro con la rabia de mis ojos,
le expongo al mundo de los lerdos mis enojos
y caigo y pierdo nuevamente otra batalla.

Repaso entonces cada verbo en mi pantalla
y veo el quiebre de mi azul entre tus rojos,
mis manos rotas escribiendo los despojos
de un alto sueño con aroma a luz y playa.

Me voy un poco hasta los fondos de mi abismo
buscando el gesto, la palabra que te muestre
el eco ansioso de mi voz si no me miras.

Y vuelvo a vos, sin un vulgar romanticismo
tan solo y sólo por buscar ser quien demuestre
el peso exacto del afecto que le inspiras.