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lunes, 5 de octubre de 2015

64. Inter 13

"Quien es capaz de apreciar un resultado, pero es incapaz de valorar el proceso del mismo, no es más que un glotón que no sabe cocinar".
Smarc.

Lo escrito se convierte en río navegado
en gesto que se ofrece y que a veces perdura
si acaso el navegante conoció la tortura
de vivir y asumir la fe del condenado.

Lo leído se vuelve un fruto delicado
capaz de envenenar una mente insegura
y de cicatrizar la más honda rotura
si el que lee discute cada verbo empleado.

Quien ni lee ni escribe es normal que atropelle
los modos y maneras de quien late palabras
con sus ojos y manos cultivando futuros.

El que interrumpe el acto de comprender un muelle
ignora qué es un tigre -sólo sabe de cabras-
y vive, sin saberlo, rodeado de muros.