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viernes, 27 de marzo de 2015

Explicación

Yo llevo la presión y el hambre del guepardo
cuando después de días sin comer
de todos modos sale nuevamente a vencer
quemando entonces músculo sin latir a resguardo.

Yo cargo en la mirada las noches sin testigos
en que rectifiqué los textos negros
de errores criminales con todos sus reintegros
descubriendo mi fe ante mis enemigos.

Y porto en mis bolsillos su sonrisa de niña
arañándome el pecho con su voz
mordiéndome las manos su andar de fiera exacta.

Y es así que no mido la aridez de mi viña
sino que le disfruto en su feroz

manera de mostrarse cuando a la luz refracta.