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lunes, 23 de febrero de 2015

92. Sólo me toca

Una puntada que a penas confieso
me marca el límite fino, el desgaste
que casi hiere con un hilo de miedo
la voluntad de vencer mis pesares.

Quiero callarme el dolor del momento
o bien mentirme negando lo grave
que puede ser un mal paso en el juego
de encaminar a su cauce a mi sangre.

Ella me mira y sonríe cercana,
sabe que sufro y aguanto lejano
cada tropiezo que marca mi grito,

sólo me toca la herida y sentada
a mi costado me dice el pasado

que estamos viendo marcharse al olvido.