Printfriendly

sábado, 24 de agosto de 2013

Valentín Martín - Los motivos de Ultraversal

En mi barrio, a Valentín lo juzgaríamos de niño grande, porque es la sentencia que usamos para encasillar a los tíos que siempre están de buen humor. Sin embargo, también sabríamos que nos quedaríamos cortos, y esto porque más allá de ese don de gente que tiene, posee ese raro atributo de saber leer, cuestión que Borges se antepuso a su saber escribir. Y saber leer implica una cuota de sabiduría que no tienen los niños, sino los hombres que han cruzado la frontera de una vida de catálogo reducido hasta llegar a la geografía de los demás, andando sin parar.

En este libro, Valentín nos obsequia sobre todo eso, su saber leer. Y me refiero a la habilidad y talento para alcanzar a la persona que habita detrás de un poema y, desde ahí, captar la dimensión del poema. Es por esto que cuando Valentín te lee tienes la seguridad de que estás compartiendo enteramente buena parte de ti, con el desamparo inevitable de una desnudez imposible de cubrir, pero también con el abrigo de que del otro lado tampoco existen disfraces o máscaras, sino la mirada atenta, bondadosa aunque firme, de quien pasa por tus trincheras recordando las suyas propias.

Pero, ¿qué provecho encontraríamos en alguien que sabe leer pero que no sabe expresar aquello a lo que llega tras haber leído? Y aquí otra victoria, porque cuando Valentín escribe lo que ve entramos en una zona amplia de precisión, y va siendo él quien nos deja conocer aquellas dimensiones que de repente se nos escaparon, aquel matiz suave del que señala la justeza de su brillo, aquel toque de pincel difuminado que sostiene todo el cuadro, y la intensidad con la que cada texto se dirige hacia su propio norte, todo con un talento y oficio que genera auténtico deleite.

Por supuesto, Valentín se ocupa de diversos autores de Ultraversal (www.ultraversal.com), la casa literaria más difícil, más compleja, y más hermosa, donde él habita en ancha comodidad. En este ocuparse concreta una distinción, que para mí es fundamental, entre la poética de un autor y el autor mismo. Quizás haya escritores que puedan volcar en un sólo poema todo lo que son, pero en Ultraversal eso es imposible, y Valentín lo sabe. Y entonces lo complejo, entonces los años y lo andado, necesarios para poder captar la línea y el color del calidoscopio que cada escritor de Ultraversal representa y constituye.

Hasta aquí, es posible que aún te preguntes si para qué leerías este libro, yo te lo diré: para leer, aprender y disfrutar del difícil arte de la "prosa poética". La prosa de Valentín, ágil, danzarina, empática -y que siempre nos deja conocer de aquel tiempo que sigue sucediendo-, contiene la belleza del saber hacer, y por ello transmite gozo estético como también motiva a la emulación. Y es que cuando uno lee un buen texto termina entendiendo que es involucrándose que se llega a ello. "Los motivos de Ultraversal" es el emocionante testimonio del que habla desde el estar ahí.